24 de Noviembre 2018.
Este año ha sido de mucha muchas dolencias.
Quizás se los comenté, quizás conocen a detalle o en su defecto habrán leído algo en Twitter.
Pero, también de autoreflexión: Este año prácticamente nadie me cuestionó o hizo algún comentario con respecto a la actitud de mis familiares hacia mi persona y lo que yo tengo o debería hacer para cambiar la actitud del otro hacia el o ella mismx y hacia mí.
La realidad es que el otro es el otro y yo no puedo cambiarlo, ni ayudarlo sino quiere primero y más que nada porqué no tengo las herramientas de unx profesional y segundo porqué al carecer de esas habilidades solo puedo acompañar al otro si el otro se deja ayudar por la persona que lo puede hacerlo
Por ende -como decía arriba- tuve ese tiempo para mí.
Y de eso se trata esto: I am gay, me gustan las mujeres, people are gay *Gay silence*
Es algo que siempre supe, pero pasaban tres cosas fundamentales: La primera es que me daba mucha vergüenza porqué aunque yo no soy religiosa, crecí en el Opus Dei y siempre amamantas ese tipo de cosas por más que las cuestiones.
La segunda es que no me sentía merecedora del amor del otro: Siempre pedacitos para la mayoría de vínculos.
Y ninguna para el amor romántico: Ni con un hombre porqué era amor de un lado y yo un ola k ase, cálmate un poco ¿Cómo alguien me iba a querer sin ser correspondido? Era absurdo porqué no lo merecía, que decir que el otro merecía algo mejor y yo no le podía hacer eso.
Tampoco con una mujer: Era lo ideal, pero ¿Cómo iba YO a tener un amor completo? No lo merecía.
Y quizás sea lo último: Nunca fue seguro ser diferente y yo ya lo era, aunque fuese heterosexual
Yo no creo que nadie tenga que hacer esto, es parte de excluirse, pero quizás sea el modo para que esas dolencias mejoren y me pueda sentir bien.

